Un contrato de arrendamiento de local es el contrato que firmamos junto con el dueño o propietario de un local, al momento de arrendar o alquilarle su local para el funcionamiento de nuestro negocio.

En dicho contrato se establece el plazo de duración que tendrá el contrato (el alquiler), así como el monto (renta) mensual a pagar por él.

El tiempo del contrato varía de acuerdo al tipo de negocio, pero el promedio y la recomendación para pequeños o medianos negocios, es firmar un contrato de dos años renovables como mínimo, caso contrario el propietario del local (arrendador) puede decidir quedarse con nuestro negocio en caso éste llegue a tener éxito.

Asimismo, antes de firmar el contrato debemos incluir cláusulas de salida que estén a nuestro favor, por ejemplo, debemos contemplar la posibilidad de disolver el contrato sin necesidad de tener que pagar todo el acuerdo, para el caso en que no nos vaya bien con el negocio.

Otro aspecto a tener en cuenta son las posibilidades de subarrendar (arrendar una parte o el total del local a un tercero) o ceder (transmitir los derechos y deberes del contrato a un tercero) el contrato de arrendamiento, sin tener que consultar ello con el arrendador.

Igualmente, debemos tener en cuenta la posibilidad de hacer obras o mejoras en el local, debemos acordar cuáles podemos hacer y cuáles no, cuáles debería realizar el arrendador, etc.

Por último, mencionar que no sólo debemos estudiar bien el contrato antes de firmarlo, sino hacerlo también con el arrendador, por ejemplo, investigar sobre sus antecedentes policiales y crediticios.